La moda como identidad cultural: Paninaro

“La moda es cultura, la moda es industria, la moda es visibilidad” Giorgio Armani.

En la sociedad actual, la moda se ha convertido en algo imprescindible. La democratización textil ha dado lugar a dos corrientes o dos formas de ver esa moda. Por un lado, tenemos la ropa como elemento de consumo que ha perdido su valor intrínseco; y por otro, la ropa como un elemento de reafirmación del yo identitario.

La moda siempre se ha relacionado con la modernidad y la necesidad de diferenciación, pero a la vez con ella formamos parte de un todo. Esa búsqueda de relaciones entre iguales mediante la moda, que da paso a la cultura o tribus urbanas. Una identidad grupal cuyo rasgo identificativo es siempre la moda.

La moda es una constante en una sociedad en la que predominan diferentes estilos. Y en esta constante podemos hablar de los Paninaro como fenómeno de moda en particular.

Los Paninaro, italian trends 

Este fenómeno italiano surgió en la década de los 80, donde el país estaba expuesto a una fuerte influencia estadounidense. Los Paninaro eran un grupo de jóvenes adolescentes de clase alta con una estética inspirada en EEUU y que carecían de profundidad ideológica.

Si hablamos de moda, lo que más llama la atención de esta subcultura urbana son los plumas (en su mayoría de Moncler), tanto en abrigo como en chaleco. Gafas tipo Aviator o Wayfarer, que nos recuerdan a la estética de Hollywood. Pantalones arremangados, dejando ver los calcetines, algo que es tendencia actualmente. Y por supuesto, botas Timberland, zapatos naúticos o Superga.

Motocicletas, referencias del pop ochentero y hasta un idioma en el que el italiano y el inglés se fundían en algunos términos. Entre sus marcas encontramos Levi’s (los clásicos 501), Best Company, Emporio Armani, CP Company y Stone Island.

Con los años, los Paninaro fueron desapareciendo. Pero, actualmente, los recordamos como una referencia estética que se dio a conocer a través de unos adolescentes en Milán, y que se fue extendiendo a diferentes zonas de Italia. De hecho, todavía hoy conservamos algunos de los rasgos estéticos que caracterizaron a este grupo tan pintoresco.

Che gallo!

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